La Playa de Pablo

miniplanet

portacuento

by Nacho González

En Mi Planeta en Acuarelas, había una vez un niño que tenía la gran suerte de tener, además de unas manos privilegiadas para dibujar, una lúcida cabeza para aprender y viajar con solo poner su imaginación a trabajar.

Su familia era de las de antes, o eso es lo que dicen cuando sus integrantes permanecen unidos por un largo tiempo. De esas familias estables y ordenadas en las que crecer y celebrar cumpleaños era divertido.  El de Pablo era el 23 de Julio, Leo por un día, sensible, artista, maduro y para tener diez años, demasiado seguro de sí mismo. Para él, era un plan divertidísimo estar en la playa el día de su “cumple”. Además de una merienda que Isabel, su madre, preparaba con ilusión para sus amigos, organizaba un partido de fútbol, en el que por supuesto, el capitán del equipo era él,  jugaba bien, era rápido, luchador, casi siempre jugaba de extremo derecha y goles, alguno que otro metía. El partido solía alargarse toda la tarde, hasta que se iba el sol…le gustaba ver como la preciosa esfera anaranjada desparecía en el horizonte, sus preciosos ojitos se fijaban en ella y la observaba con admiración, le gustaba ver como los colores iban tiñendo el cielo y como se mezclaban los fríos azules con los cálidos tonos rojizos y dorados. Jugar al fútbol en la playa es muy divertido, las caídas  apenas duelen y se pueden hacer las locas acrobacias que  todos los niños sueñan y no se atreven, por miedo a los golpes y al dolor. Hasta los padres se animaban a jugar, ese ya famoso, partido por el “Cumple de Pablo” en “Su Playa”, porque así la llamaba él. La consideraba parte de su patrimonio y había pasado tantas aventuras y tantos días de su corta vida en ella, que “La Playa” y él, eran colegas, a veces hasta la personalizaba en sus conversaciones, hablaba de ella como un ser más de nuestro planeta. 

Aunque su padre compartía muy poco tiempo con la familia, Pablo le quería. Le tenía idealizado, como la mayoría de los niños, precisamente esa falta, le hacía tener siempre un gran deseo de querer estar a su lado. Las vacaciones eran un momento ideal para estar todos juntos y poner a prueba la estabilidad familiar. Los baños y los juegos en el mar con sus hermanos, eran para el niño momentos de felicidad. Las imágenes que se sucedían durante el día, le servían para dibujar muchas escenas de las que vivía, en los días que él mismo llamaba, “los días en mi playa”.

Su bloc se llenaba de dibujos, cada día era especial, único, los vivía con alegría, con intensidad, esperando siempre, que el presente fuera más divertido que el anterior. Despertarse en la playa, era excitante para él. El calor y la luz, hacían que los niños abriesen sus ojos sin necesidad de que mamá tuviera que insistir, como cuando en invierno hay que levantarse para ir al cole y se está calentito dentro de la camita, no hacía falta que ella hiciera ningún esfuerzo, ellos solitos iban desfilando camino al comedor para desayunar y compartir las primeras  risas y peleas, que casi siempre acababan solo en palabras. Solo algunas veces, se llegaba a las manos, entonces Isabel intervenía para poner orden y mandaba a cada uno a un sitio de la casa, “solitos no peleáis” -les decía- . Pablo en estas ocasiones se las arreglaba para acabar en la terraza, desde ahí, tenía distracción asegurada. Podía ver a los vecinos paseando a sus perros, a los pájaros, las palmeras del  jardín y “su árbol”, un Ficus Benjamina que servía de refugio al niño y a su “pandi” para sus juegos, Pablo y sus hermanos eran como los monos, ágiles y a veces muy ruidosos, pero siempre divertidos e inquietos.

arboles

Acomodado en tan especial lugar, Pablo se imaginaba muchas veces, paseando a lomos de un precioso caballo, con una preciosa chica, por una de esas playas, de las que su madre le había hablado y descrito algunas veces, cuando les contaba los cuentos del gigante bueno que salvaba a las ballenas, que se quedaban atrapadas en las redes de los pescadores del Océano Pacífico.
Continuará….

Por Pilar F. de la Rosa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Contenido Protegido