BIABU CHUPEA – Un GRITO en el SILENCIO…

SOL OKARINA es una de esas líderes de la música y la creación. Es música, compositora, cantante y empresaria; con gran originalidad y colorido entusiasmo, busca sembrar una semilla de consciencia con cada una de sus acciones y empresas. ¡El sol brilla! Además de cantante y compositora, Sol también se destaca por su versatilidad y talento como productora y compositora de música original para producciones audiovisuales, habiendo recibido un premio a mejor banda sonora con su labor como compositora, productora e intérprete en el largometraje la Eterna Noche de las Doce Lunas, de la directora PRISCILA PADILLA .

Su obra artística como cantautora la ha llevado a recorrer diversas latitudes incluyendo el festival GLASTONBURY en UK. Sus recientes obras reflejan un llamado a lo femenino, a lo natural, a la tierra. Por esta razón, siendo una poderosa mujer, no es raro que la directora PADILLA  haya decidido invitarla por segunda vez a componer y producir música original, esta vez para su película Un grito en el Silencio, Biabu Chupea formando parte de un equipo de mujeres tenaces. Biabu Chupea, más que una película es un 𝗺𝗼𝘃𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗽𝗼𝗿 𝗲𝗹 𝗱𝗲𝗿𝗲𝗰𝗵𝗼 𝗮𝗹 𝗽𝗹𝗮𝗰𝗲𝗿 𝗳𝗲𝗺𝗲𝗻𝗶𝗻𝗼.

BIABU CHUPEA – UN GRITO EN EL SILENCIO la nueva película de Priscila Padilla con música compuesta por Sol Okarina. Actualmente en salas de cine.Luz, originaria de la comunidad indígena Embera-Chamí en Colombia, a sus diecisiete años descubrió que no tenía clítoris. Ella deambula por la selva de cemento, en donde su canto y su tejido la mantienen conectada con su cultura a la que tuvo que dejar abruptamente.Junto a Claudia, su única amiga, una estudiante de enfermería que llegó a la ciudad desplazada por la violencia; y quien en el convivir con las no indígenas, descubrió que todas las mujeres nacen con clitoris, comparte con Luz un fuerte enlace alrededor de su cultura y la cosmogonía que habita en cada una de ellas.

Claudia decide emprender un proyecto de cultivo de plantas medicinales en el territorio embera para propiciar alrededor de este un espacio que le permitirá dialogar con las mujeres de su cultura. Allí descubrirá que solo la conexión cuerpo-tierra les permitirá sanar.

Biabu Chupea, con delicadeza y sin salientes, revela el camino recorrido por ellas, en la reafirmación de su espiritualidad y sus propios cuestionamientos sobre el placer.

ELLA es la que decide emprender un proyecto de cultivo de plantas medicinales en el territorio embera para propiciar alrededor de este un espacio que le permitirá dialogar con las mujeres de su cultura. Allí descubrirá que solo la conexión cuerpo-tierra les permitirá sanar.

Biabu Chupea, con delicadeza y sin salientes, revela el camino recorrido por ellas, en la reafirmación de su espiritualidad y sus propios cuestionamientos sobre el placer.

ABLACIÓN, cuerpo, feminidad, territorio y cultura son los temas que aborda Biabu Chupea / Un grito en el silencio, película documental que recientemente recibió la mención del jurado en la categoría Largometraje Internacional Documental, del Festival Internacional de Cine de Monterrey (FICMonterrey).
Las protagonistas de este filme viven entre su territorio ancestral Embera Chamí y algunas ciudades de Colombia. Ellas frente a la cámara hablan de una manera desprevenida y sincera de cómo habitan sus cuerpos. Claudia relata de qué manera descubre que todas las mujeres nacen con clítoris mientras Luz describe cómo se da cuenta que no tiene este órgano.
Luz, realmente no se llama así, es un nombre simbólico que devela la realidad de muchas mujeres en esta cultura. Pasa sus días de andén en andén elaborando artesanías y, aunque hace mucho tiempo no vive en el lugar donde nació y creció, práctica las tradiciones de su cultura y su territorio.
Ella recuerda con nostalgia las enseñanzas de su abuela sobre el poder del espíritu protector del tigre; cada noche pinta las huellas de este animal en la pared del cuarto que habita en la ciudad y lleva años guardando el pelo que se le cae cuando se peina porque espera algún día poder sembrarlo junto a un árbol de su territorio sagrado.
Las Embera Chamí no olvidan que son hijas de la montaña. Claudia, estudia enfermería en la capital, cada vez que puede regresa a su tierra natal, conversa con sus paisanas y juntas siembran semillas de plantas tradicionales y medicinales porque saben que son remedio para curar las dolencias propias de la menstruación y el parto, de lo visible y lo invisible.
La directora Priscila Padilla presenta en esta película documental la historia de las mujeres Emberá, quienes se reencuentran con su cuerpo gracias a una profunda reflexión sobre su territorio y cultura. El jurado del Festival Internacional de Cine de Monterrey le otorgó mención “por lo inquietante de su discurso y la necesidad de un grito hacia los derechos humanos”.

 

“Ay, nosotras somos la tierra, nuestro cuerpo es la tierra que hace germinar la vida. Ay…nuestro cuerpo duele… duele… duele… »
Voces limpias que al unísono lanzan al viento como lamentos: una revelación, una luz, el punto de partida y reencuentro con su cuerpo, Biabu chupea / Un grito en el silencio.

Biabu chupea / Un grito en el silencio recibió en días pasados la Mención del Jurado en la categoría Largometraje Internacional Documental del Festival Internacional de Cine de Monterrey (FICMonterrey) “por la belleza de sus cantos, lo inquietante de su discurso y la necesidad de un grito hacia los derechos humanos, apostamos por una obra que lleve esperanza a las mujeres y les permita hablar y decidir”. Biabu chupea / Un grito en el silencio es una coproducción de Doce Lunas y Producen Bolivia, con el apoyo del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico, Ibermedia y DOC:CO, que se estrena en Colombia el jueves 9 de septiembre.

SOL OKARINA EN EL CINE DE MUJERES HECHO POR MUJERES

Esta sería la segunda película en la cual Sol Okarina hace parte del equipo de Priscila Padilla, con profunda admiración y con miras a que esta buena alianza pueda prolongarse en el tiempo.

Múltiples razones vinculan a Sol Okarina a BIABU CHUPEA:

Una, es la firme creencia en el poder del canto para exteriorizar y hablar de las cosas que nunca se hablan; y dos, dar voz mediante al canto a los gritos que claman los derechos de las mujeres, los cuáles son derechos humanos.

Además de un gusto también fué un gran reto, poder encontrar una sonoridad adecuada para la película, que fuera capaz de respetar los cantos y voces de dolor de las mujeres indígenas sin transgredir o deformar su lenguaje propio.

Sol Okarina ha trabajado en la composición y producción de música original para diversos documentales, películas y programas de TV. Para Sol Okarina este trabajo de BIABU CHUPEA – UN GRITO EN EL SILENCIO es “una oportunidad de agradecer y entregar algo desde el corazón para reivindicar el lugar de la mujer en nuestros territorios y como mujeres conocernos más a fondo!” Y así mismo, continuar haciendo activismo por los derechos de las mujeres.

 

¿POR QUE UN RETO?

La música de la película había sido iniciada por otro compositor, al parecer la directora vió la necesidad de cambiar el rumbo de la sonoridad pues sentía que ese no era el camino correcto para representar el sentir de las Mujeres Embera y que preferiblemente una mujer debía ponerse en su lugar.

Es allí cuando PRISCILLA decide buscar a SOL OKARINA  para involucrarla en la película.
Se quería que los instrumentos y la sonoridad fueran afines a la tierra y a las voces de las mujeres Embera Chami; los acontecimientos de la película están muy relacionados con el territorio y el territorio que representa a las mujeres es la tierra misma desde la visión de las culturas ancestrales. La madre, la vasija, el receptáculo sagrado…

Así, durante el proceso de producción, fue escogido el tambor UDU como referente de la sonoridad de forma representativa, cómo símbolo femenino y sagrado, construido de la tierra, la arcilla, la vasija con su forma circular. En Colombia no hay tambores UDU; lo más parecido a estos eran unas vasijas de barro fabricadas por Andrea Echeverri para Cesar Lopez, las cuales recordaba Sol Okarina, él las había utilizado en un performance con cuerpos hace años. Con estas vasijas en la mira, se le preguntó a Cesar Lopez para ver si aún existían y efectivamente así fué, las tomamos prestadas y se convirtieron en una parte fundamental de la sonoridad dentro de la música original. ¡Gracias Cesar!

Sol Okarina consideró muy importante representar los símbolos sagrados femeninos y plasmarlos también en la sonoridad de la película, dentro de esos sonidos de tierra.

Ahora bien, para el proceso de composición fué necesario analizar detalladamente las melodías y ritmos que se presentaban dentro de los cantos de las mujeres indígenas Embera Chami, al analizarlos fue posible descubrir que en su mayoría estaban compuestos por patrones irregulares y variables, cambiantes. Desde esta perspectiva, se hacía difícil pensar de la forma tradicional y occidental a la hora de componer, aquí había que situarse en un lugar particular, experimental, receptivo como la vasija para poder crear con los ritmos y las melodías dadas.

Un BONUS TRACK:
SOL OKARINA prepara su nuevo sencillo Tú y Yo junto al productor Eric Breslauer (Berlin), este será el primer lanzamiento que ve la luz, de su nuevo álbum GALACTIK ; el cual incluirá colaboraciones con productores y artistas de Colombia, Alemania e Israel.

NO se vaya SIN ver el TRAILER…

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CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS

 

 

 

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