Choque o encuentro de culturas…Como nos miramos en las diferencias?

Corre el TIEMPO y con EL los CAMBIOS que producen ACCIONES  para modificar esas instancias que a la larga pueden sernos ÚTILES al BUEN VIVIR, si QUEREMOS tener un BUEN PASAR..?

Es ahí donde nuestra muy querida ESCRITORA; con ENFÁSIS en la ECUANIMIDAD y las ASESORÍAS y CONSEJERIAS de los DERECHOS HUMANOS; la Dra LILIANA VALIÑA hoy es quien nos trae este VERDADERO…

¨Choque o encuentro de culturas…

Como nos miramos en las diferencias?

 

La vida me ha llevado a transitar por varios países durante muchos años. He vivido en varios de ellos y trabajado en entornos multiculturales, y la verdad es que son un reto en el que tenemos varias opciones y podemos elegir la equivocada, castigándonos a nosotros mismos al privarnos de conocer lo diferente y con el riesgo de provocar daños inimaginables.

 

Muchas veces hablamos de la identidad cultural, ese sentido de pertenencia a un grupo, pueblo o comunidad determinado que nos hace valorar positivamente, y en cierta forma replicar, el entorno del cual venimos con todos nuestras herencias y aprendizajes, con sus características propias, más allá de la connotación personal que lleva nuestra propia singularidad. Todo esto puede ser muy positivo y ayudarnos a afianzar nuestra seguridad personal, asi como varios lazos de amistad y convivencia, incluyendo coincidencias y confirmando percepciones y convicciones. No obstante esto, este enfoque también puede hacernos creer que hay una sola realidad, una sola verdad, una única perspectiva vålida, y confundir las expresiones culturales con reglas que deteminan lo que está bien, e incluso lo que es mejor globalmente.

 

Esto sucede en nuestro interactuar con distintas personas y grupos y se plantea aún más fuerte cuando se trata de culturas vinculadas con distintos países o con distintas etnias. Como en todo contacto humano, no estamos exentos de prejuicios y estereotipos, a veces hasta caprichosos, negándonos a reconocer nuestra propia ignorancia sobre lo diferente. Simplemente interpretamos las prácticas, costumbres o creencias distintas según nuestros propios parámetros culturales convencidos de lo irrefutable de nuestras conclusiones. En estas últimas van insertas valoraciones y eventuales exclusiones que dejan fuera lo distinto.

 

Estas “sentencias culturales” que nos planteamos para juzgar lo nuestro y lo de los demás, con frecuencia sobre áreas verdaderamente desconocidas por nosotros, pueden hacernos llegar a conclusiones catastróficas y, lo que es peor, hacernos perder de grandiosas oportunidades de aprendizaje o de ampliación de nuestros horizontes.

Algunas culturas son percibidas como más directas, por ejemplo, es decir que las personas transmiten sus opiniones o información de una manera que incluye menos filtros y presentan los hechos o pensamientos de una forma más lineal. Otras personas son percibidas como más indirectas, utilizando códigos que sugieren o extienden las variables para transmitir la información.  Estos códigos pueden incluso implicar que términos usualmente conocidos como afirmativos o negativos, el si y el no, no se utilicen claramente en la conformación de una respuesta, y en algunos casos ni siquiera formen parte explícita de la misma.

 

Me ha pasado que al ser argentina he escuchado a menudo la sentencia de que el ser directos equivale o es sinónimo de ser agresivos o arrogantes. También he estado tentada de juzgar las expresiones menos directas de otros países comohipocresía y falta de transparencia al no ser claros y directos en sus expresiones. Cualquiera de estas lecturas estereotipadas desembocan en subvalorar al otro y juzgar negativamente su cultura. Podríamos simplemente pensar en que no existe en la comparación una mejor o peor cultura, si no que son meramente formas distintas de comunicación y que cada una aporta al intercambio. Se trata de opciones entre la empatía o la discriminacion. A menudo lo que no conocemos lo juzgamos según nuestros propios criterios y podemos llegar a una gran falacia.

 

En otro plano similar pero con otra connotación, las culturas mayoritarias o dominantes, aún en un mismo país, también tienden a distorsionar nuestra lectura de la realidad de culturas diferentes o minoritarias, no solo por el desconocimiento  que tenemos de las mismas, si no tambien por estar influenciados por la información y comunicación que recibimos. Veamos, por ejemplo, lo que sucede con nuestra mirada sobre los pueblos indígenas. Al menos en Argentina, o tendemos a pensar que son parte de la historia, sin presente, o bien conocemos que existen hoy, a través de las noticias negativas sobre alguna acción de reclamo, acto de violencia o situación de pobreza o desnutrición vinculada a sus comunidades. Desconocemos la historia y antecedentes de los hechos que son noticia, y tampoco recibimos información, o casi nada, sobre aportes a nuestra cultura, como puede ser su medicina natural a través de sus plantas, alimentos o su arte. Así y todo nos formamos una opinión que consideramos certera.

 

En cada grupo humano hay personas que aportan positivamente a su comunidad y otras que no, pero no parece acertado hacer una afirmación generalizada de que unas son parte de un grupo cultural y las otras pertenecen todas al otro grupo. No hay países con gente buena y otros con gente mala. Sencillamente no podemos obviar que cada persona es lo que recibe como herencia cultural más sus propios aportes individuales, y es responsable de sus decisiones. Más allá de que no todos tenemos las mismas oportunidades, contamos siempre con un espacio de decisión. Generalizar las culturas, los grupos humanos y sus prácticas implicaría reconocernos como meros robots que replicamos lo previamente programado sin aceptar la diversidad que individualmente aportamos a cada grupo.

 

Hay un mundo de opciones y un potencial que nos permite coincidir, disentir, opinar y decidir con respeto de las diferencias y valorando la diversidad. No nos privemos de estos aprendizajes y experiencias que, sin lugar a dudas, nos enriquecen como humanidad y nos llevan a un nivel superior de disfrute como personas. O bien, como diría Mafalda…

 

Una de esas VERDADES absolut…amente ELEGIBLE o no..?

Todo depende de Ud… 

Si te gustó esta  EXPERIENCIA ARTÍCULO, y quieres AYUDARNOS haz tu DONACIÓN:AQUI
 
Y no se olvide de seguirnos en el…
CONTINUARÁ…

CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Contenido Protegido