LA CODICIA Y LA POBREZA…

HAY un MOMENTO en el que APARECEN reflexiones de las PROFESIONALES de las TERTULIAS…Es entonces cuando la Dra  MARÍA DEL ROSARIO CARILLO FERGUSSON esta nacida en Ciénaga, Magdalena (Colombia) al final de los ´50. Abogada de la Universidad Santo Tomás, especialista en Derecho Administrativo,  y en Gerencia de proyectos de Obras Civiles.

Apasionada lectora de literatura, y  de las ciencias sociales, entre otros temas, con una visión crítica sobre la desigualdad  en el uso y apropiación de los recursos por la humanidad y la marginación  por diferencias culturales y económicas…                                  Nos trae este…

                                                                                ¨LA   CODICIA  Y LA POBREZA                                                                                   En días pasados leí una noticia publicada en Internet sobre Dan Price, fundador de Gravity Payment, una compañía que procesa pagos  con tarjetas de crédito en  Seattle, USA, quien leyó un estudio de los premios Nobel Daniel Kanhemen y Angus Deaton   en el que se concluía que una persona en USA para ser feliz, debe ganar al menos US$ 70.000 al año.  

Corría el año  2015. Dan quedó tan impresionado que le anunció a su personal que ese sería  su sueldo base, y,  para ello, rebajó su salario de  1 millón de dólares a  los  US$70.000 de la felicidad, y además hipotecó sus casas, entregó sus acciones y los  ahorros personales, y usaría los US$ 2,2 millones de beneficios que había generado su compañía el año anterior, para pagarles esa misma cifra a su empleados.      

El asunto, que es de esos hechos que mantiene  mi fe en la humanidad,  debía ser divulgado… así que  lo envié  al chat de mis amigas del colegio, esperando comentarios elogiosos sobre tan singular personaje, digno de imitar.  

Nadie dijo nada y tan sólo  una querida compañera, con un dejo de desconfianza  comentó que “debía ser socialista” y como si la generosidad de Dan fuera poca añadió  “…que si iba a distribuir las utilidades de su compañía…”  minimizando de esa manera tamaña generosidad.

Lo incomprensible es que el desprecio  a los pobres, la ignorancia sobre el origen de la miseria y la evasiva mirada a un lado de nuestra sociedad,  ─además de que la mayoría de los gobiernos del mundo  no se esmeran en encontrar  la forma de remediarla  cada vez cobra más adeptos: Los pobres y vulnerables lo son porque carecen  de inteligencia, son perezosos,  incapaces o bien que no se esfuerzan para lograr una mejor posición material y si son de otras etnias, ni hablar, porque el  lunar es más grande

 

Y  ese pensamiento  generalizado se considera como una asignación divina, contra la que se opuso Gandhi en la India, cultura que independiente  de lo espiritual,  en la realidad material esclaviza  a los más pobres para su provecho, generando círculos de dolor y frustración infinita, lo que tiene miles de variaciones en todos los países del mundo (en fabricas, maquilas, plantaciones industriales etc.) pero con el mismo trasfondo de tener  sirvientes en los oficios más duros, robots de carne y hueso que generan pingües utilidades con insignificante “mantenimiento.”

Así que  el amor, la simple  y genuina compasión,  la comprensión  de las dificultades de los otros son  lo mejor de las virtudes humanas que se cultivan en un buen corazón y,   ─ajenas  a la fría política que termina sirviendo a las ambiciones de unos pocos de cualquier corriente, llámese derecha izquierda, radical, moderado o de centro─  su valor radica en su gran poder transformador hacia el bien individual que repercute en todos.  Esa es la visión Crística para  todos los tiempos y no es un ideal inaccesible.

Cinco años más tarde, Dan Price, al ser entrevistado comentó  que su decisión mejoró con creces las condiciones de sus empleados. Además de duplicar el número de aquellos, disparó las utilidades de su compañía. Pero su mayor desilusión fue creer que pese a los innegables beneficios humanos y económicos su ejemplo se replicaría. Tan sólo tres compañías lo adoptaron.  Muchos otros empresarios lo criticaron duramente, tildándolo de “comunista”.  

Dan opina  que “estamos glorificando la codicia todo el tiempo como sociedad”. Sin embargo, su  experiencia, su modelo, se estudia y divulga en prestigiosas universidades.¨

Y como decíamos en  la INTRODUCCIÓN es un MOMENTO REFLEXIÓN, aquella que les dejamos en el ESCRITO y que les alimentamos con IMÁGENES…

Si te gustó esta  EXPERIENCIA ARTÍCULO, y quieres AYUDARNOS haz tu DONACIÓN:AQUI

Y no se olvide de seguirnos en el…

CONTINUARÁ…

CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS…

One thought on “LA CODICIA Y LA POBREZA…

  1. Me encantó el artículo de la abogada Maria Carrillo Fergusson, el ejemplo de Dan Price es perfecto y miren que el no perdió nunca, sólo ganó a nivel personal y como empresario. Ahora bien, estamos en una etapa de la vida a nivel mundial donde se debe aprovechar estos ejemplos, para reflexionar sobre la realidad que vive el mundo, unos en grandes opulencias y otros en la pobreza extrema. En Colombia tenemos nuestro mayor ejemplo de desigualdad económica y día cada es más grande. Vemos cómo aumentan los codiciosos, no importándoles si el negocio es lícito o ilícito con tal hacer riquezas para inflar sus egos y llenar sus panzas, no importándoles el que está abajo, tratarlos con improperios que duelen y hacen daño.
    Ellos, cada vez se hunden en la pobreza más allá del que pueda resistir un ser humano, llenándose de grandes frustraciones por no logran alcanzar una vida digna, así sea solo con lo básico.
    Felicitaciones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Contenido Protegido