Las acuarelas de Pablo

miniplanet

colors2

Lucas y yo by Nacho González

En mi Planeta en Acuarelas, había una vez un niño que además de vivir como a su edad de diez años le correspondía, soñaba tanto despierto e imaginaba tantos y diferentes mundos que cuando llegaba la hora del sueño,  sus ojitos se cerraban y dormía profundamente. Dormía en la misma habitación que sus hermanos, así que conciliar el sueño siempre llevaba un rato. Las conversaciones de tres niños al final del día son más que curiosas, divertidas y graciosas. Su madre siempre leía un cuento para ellos, a veces lo inventaba. Poco a poco había ido haciendo un personaje sobre el que les hablaba y contaba muchas historias. Era un gigante bueno, que siempre ayudaba a alguien o rescataba algún animal o apagaba fuegos y sobre todo, cuidaba el planeta, lo limpiaba y plantaba árboles. Los tres la escuchaban con atención y curiosidad, esperaban las siguientes aventuras ansiosos por saber quienes serían los nuevos afortunados a los que salvaría.

Una noche de verano, con un calor sofocante y el cielo lleno de estrellas, después de escuchar el cuento de mamá,  Pablo no podía dormir pensando en el viaje que le esperaba al  día siguiente. Saldrían temprano camino a la playa, volvería a su casa de vacaciones, volvería a ver a sus amigos del verano  y a su árbol encantado. Él había preparado, además de sus juguetes, sus acuarelas y sus pinturas en su mochila favorita, era del Real Madrid, así que podéis imaginar cómo era la mochila. Le encantaba el fútbol, era buen extremo, veloz y luchador. Soñaba con jugar algún día en un equipo de primera.

Sentadito en su cama y sin poder conciliar el sueño, Pablo no hacía más que recordar que le había pedido a su madre una caja nueva de acuarelas, le faltaban colores, el azul celeste, el amarillo y algún otro desde hacía tiempo. Mientras tanto dibujaba y coloreaba con sus pinturas, pero no quería irse a la playa sin sus acuarelas. – Necesito pintar a mi perro – le decía a su madre. Aquella noche soñó que una hermosa mujer, encontraba a Bruce, su perro. Se había perdido hacía días, y no conseguían encontrarle, aparecía lejos, muy lejos, sano y salvo. El gigante de los cuentos de mamá lo había rescatado y lo había dejado en la selva, él podía recorrer grandes distancias en poco tiempo ¡era un gigante!

A la mañana siguiente cuando despertó estaba feliz, deseoso de subir al coche y llegar cuanto antes a su destino.  Sus hermanos ya estaban en la mesa desayunando. Entre risas y ruidos, oyó la voz de su madre que le llamaba para darle algo que tenía en las manos. Era una caja de acuarelas, ¡veinte colores! Madre e hijo se dieron un gran abrazo, muchos besos y se dijeron tantos “te quiero” que bien podría haber sido una buena obra de teatro, pero no. Pablo era tan cariñoso que no podía reprimir nunca sus deseos y expresar lo que sentía.

Se sentó a la mesa con Guillermo y Carlos, sus hermanos. Unas ricas galletas con mantequilla y leche con Cola-Cao, fueron  el menú para empezar el día, el zumo de naranja no les gustaba, pero mamá les obligaba, porque decía que eran  vitaminas  y bueno para la barriguita…así que se tapaban la nariz, se reían y apostaban quien se lo bebía antes.

Listos para partir, fueron a despedirse de sus perritos, ellos se quedaban en casa, en su jardín. Fermín el jardinero, se encargaría de ellos durante los días que estuvieran fuera. Los niños se iban felices, sabían que el los cuidaría mejor que bien. Estaban en buenas manos.

Ayudaron a meter el equipaje en el coche, no faltaba su balón, su Ipod y su imaginación. Los niños escuchaban música a todas horas, en casa cantar y bailar era lo habitual.  En los viajes jugar a imitar era un pasatiempo sensacional, les gustaba y les divertía a rabiar. Les daba tiempo a todo, incluso a pelear, entonces mamá ponía orden y seguía el camino deseando llegar. Pablo de vez en cuando, sacaba su lápiz y pintaba a su madre, a Carlos, a Guillermo, las nubes, los coches, las flores…el caso era pintar e imaginar.

Continuará…

By Pilar F. de la Rosa

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Contenido Protegido