Maía sigue buscando su lugar en el mundo…

Por  Shaguer & Rychar
Cuando el eximio campeón del mundo de futbol, técnico y director general del Real Madrid don Jorge Valdano, haciendo alusión a Javier Saviola decía: “Está buscando un lugar en el mundo”, nos vino a la memoria esa referencia escuchando el álbum “Instinto” de Maía, porque como dice el tango, si veinte años no es nada, en estos siete no encontramos reflejado un proceso serio de maduración artística; es como una continuidad de su estilo, que seguimos sin descifrar.

Este trabajo nos muestra una artista poseedora de una voz privilegiada que podría convertirla en una Amy Winehouse o una Sade latinoamericana, que toma rítmos bachateros y caribeños, sin la altura de un Juan Luis Guerra (con todo un Berklee College detrás); intenta algo distinto en el tema “Antidoto” donde su voz gira hacia su fuerte el R&B, pero sin una evolución de la mano de Flow (integrante de Choquibtown) al Hip Hop Urbano, y mucho menos podemos  comprender como Nacho Maño Exintegrante y productor por muchos años del prestigioso grupo “Presuntos implicados”  quien ha tenido el privilegio y el honor de trabajar y armar un gran tema junto a Randy Crawford, una de las leyendas de la música popular negra, no aprovecha esta voz privilegiada (que frasea perfecto tanto en inglés como en alemán), pudiéndole sacar todo el virtuosismo que un productor puede y debe hacer con su artista; del resto del disco es casi como un gran tema con 10 interludios, que parece más un remix de 45 minutos, entre los cuales se aprecia “mi terruño” un mood emotivo en honor a su abuelo, que es más corazón y sentimiento que musicalización, un gran sabor a maqueta. 

Mientras el mundo se mueve a la velocidad de la luz, y las propuestas musicales surgen por doquier, la niña bonita de Colombia no creció musicalmente, y su sonido sigue carreteando en una pista que parece las rectas más largas de Australia sin la menor señal de levantar vuelo por cuenta propia, una lástima pues su garganta privilegiada nos deja sin poder disfrutar de un instrumento manejado hacia la victoria final, esa que nos hace que en un zapping radial o televisivo, quedemos enganchados y con el vértigo y la esperanza que nos hace volar a otros mundos y sensaciones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Contenido Protegido